Pero debo decirles que valió la pena esperar… Hace unos días estando con mi amiga Karen recibí una llamada de un número desconocido para mí. Cuando la atiendo descubro que me estaban llamando del Banco de Sangre con un pedido que era a la vez un favor y una urgencia. Resulta ser que hace alrededor de dos años yo participé en una campaña de donación de sangre y ellos que habían conservado mis datos, me estaban llamando para decirme que tengo un tipo de sangre poco común (B-) y que un niño en el Children Hospital con Leucemia necesitaba que yo le donara sangre.
Después de colgar esta llamada estaba sorprendida y en shock . Sorprendida porque no me imaginaba que el Banco de Sangre de los Estados Unidos guardara un registro tan fiel y exacto de mí y de mi factor sanguíneo y que me buscaran hasta debajo de las piedras para que ayudara a este pequeño y en shock porque tanto mi mamá como mi papá son O rh+ y al caer en cuenta de esto dije: carajo!!
-Pero es que mi papá tiene que ser
mi papá…. Si yo soy igualita a él… de sus 7 hijos yo soy la que más se parece…
de hecho gente en la calle que lo conocía, me detenían y me decían: “¿Tu eres
hija de Julio verdad?” y mi mamá es mi mamá, pase lo que pase porque si no lo
es, se ha comportado como la más perfecta mamá del mundo así que tiene que
serlo, séalo o no… Pero para ser sincera la duda me estaba comiendo el coco así
que le pregunté a mi amiga – médico Lilianita: “El factor B es un factor
recesivo una especie de “salto atrás” por aquello de las tablas y los cruces
según Mendelson... es perfectamente probable de dos padres O rh+ hayas salido tu B-" . Hablando a calzón
quitao, que yo sea un salto atrás hasta
me tranquilizó porque en verdad eso se parece a mí!!Bueno, una vez solventado el punto de mi familia y la paternidad y que se yo, el sábado en la mañana me fui al Children Hospital y creyendo que yo iba a ayudar y hacer sentir mejor a alguien, la bendecida terminé siendo yo.
Al llegar los padres de Rafa me estaban esperando, cuando me vieron era como si estuvieran viendo al mismísimo Jesucristo. Yo debo reconocer que en un principio me sentí bastante incómoda, pero entendía que era la desesperación de unos padres que ven en mi la posibilidad de vida para su hijo. Pero aunque yo sabía todo esto y estaba allí porque quería ayudar, llegó un momento en que ver llorar a ambos padres por solo la emoción de verme y cosas por el estilo me hizo sentir que estaba en uno de esos programas donde la gente se reencuentra y tener que enfrentar la miseria humana, yo que tengo una vida tan perfecta no era el mejor plan para un sábado. Pero justo cuando la mezquindad estaba a punto de apoderarse de mí, el médico que estaba allí, supo leer mis pensamientos y me dijo haciéndose el paisa: ¿Te gustaría conocer a Rafa?
Y me llevo a verlo… Sentado en su cama, calvito, con unas ojeras inmensas pero una sonrisa que le iluminaba el rostro, la habitación y mi alma y al verme me dijo: “te estaba esperando, yo le pedí a Dios que me mandara un ángel, yo sabía que ibas a venir”. Como si fuera de cristal toda mi estupidez intelectual y urbana se quebró en mil pedacitos, lloraba con una desesperación loca por dejar salir todo el inmenso amor que en un minuto Rafa me había hecho sentir, no solo quería darle mi sangre estaba dispuesta a cambiarme con el pelo a pelo. Y mi alma se puso de rodillas y le pedí perdón a Dios por todo lo que siempre me quejo, por haberme sentido incómoda o por no comprender a su mamá cuando me miraba y lloraba.
Y en eso el milagro sucedió Rafa me abrazó y me dijo: “no llores que yo voy a estar bien, tú me traes la salvación”… Coño… quedé de piedra, no me podía mover y por un segundo entendí que la gloria de Dios me había rozado, por un instante pude ver con claridad que es ser un instrumento del Señor y la emoción me sobrecogió. El médico me dijo que como soy gordita podía donar un poco más de sangre que eso era una bendición y me llevó a una sala donde me pusieron en una cama y me sacaron dos pintas de sangre mientras me mecían.
Mientras estaba allí tuve una epifanía, comprendí porque por mucha dieta que he hecho hasta ese momento no he adelgazado todo lo que quisiera, Dios que todo lo sabe de principio a fin sabía que yo tenía que darle mi sangre a Rafa y para eso tenía que ser gordita, que para ser flaca me queda el resto de la vida y que por eso un día deje mi país, a mi familia y a mi casa, tenía que llevarle a ese chamo maravilloso la posibilidad de vivir. Y me maravillé de la sabiduría del Señor y viéndome mínima ante todo su poder sentí como llenaba mi alma de gozo.
Si dolió, si fue incómodo y si tengo el brazo morado, pero no me importa, no me quejo. Al terminar todo la mamá de Rafa me pidió mi número de teléfono y en eso el médico la atajó y le dijo: Miriam, Lola donó mucha sangre… si Rafa llegara a necesitar más, no va a ser ella otra vez porque no puede volver a donar en un buen tiempo. Pero la verdad es que sus palabras eran huecas, mientras él hablaba ella y yo nos mirábamos y con los ojos nos decíamos:
-si Rafa te necesita te voy a llamar…-
-llámame que yo vengo!-
Lolaventuras
Noviembre 2011
wow... que hermoso Lola.. cómo escribes de bien. Dios actúa de muchas formas, a veces sólo entendemos en retrsopectiva.
ReplyDeleteUn abrazo
Mayasi
Lolaaaaaa las lágrimas no me dejan decirte nada
ReplyDeleteLola querida, me encanta esta frase en la que en cierto modo anuncias lo que está por venir: "el sábado en la mañana me fui al Children Hospital y creyendo que yo iba a ayudar y hacer sentir mejor a alguien, la bendecida terminé siendo yo". Excelente lección de vida. ¡Qué grande cómo Dios se las arregla para sorprendernos! Y qué bueno que tu corazón es sencillo y está abierto a reconocer momentos como estos. Gracias por compartir esta bendición con nosotros. TQM, manita
ReplyDeleteExcelente Lola bella prima mia el Altisimo Dios toco tu corazon y dejo explayado en ti la misericordia de el, mira lo importante de su plan y el porque estas donde debes estar, bella accion la que hicistes!! eres mi HEROINA!! TE QUIERO MUCHO!!!
ReplyDeleteJose.
Me da orgullo conocerte y leer tu experiencia. Seguro recibiràs mucho mas en bendiciones que la cantidad de globulos rojos que regalaste con orgullo! Un abrazo Lola. Daniel Pizarro.
ReplyDelete...“te estaba esperando, yo le pedí a Dios que me mandara un ángel, yo sabía que ibas a venir”... Y tu lola, entonces conociste a Rafa!
ReplyDelete..“te estaba esperando, yo le pedí a Dios que me mandara un ángel, yo sabía que ibas a venir”... Y tu lola, entonces conociste a Rafa!
ReplyDeleteLinda
asi es hermana y yo lo conoci a el...
ReplyDeleteEstoy conmovido. Qué maravilla, qué humano, qué hondo, qué bien escrito.Te quiero mucho, hermana.
ReplyDeleteYo estoy como Osy...desde hace días cuando conocí esta historia. Te quiero prima.
ReplyDeleteAy, mijita, esto es mucho con demasiado. Demasiado bello. De verdad que en el momento menos pensado Dios nos da un sacudón y nos hace ver por qué las cosas son como son... Que Dios te bendiga por tanta generosidad...
ReplyDeleteDios tiene planes para nosotros, que ni siquiera imaginamos... excelente en demasia... te amo
ReplyDeleteAbsolutamente conmovida con tu historia de amor y luz. Gracias, Lola. Dios te bendiga.
ReplyDeleteHermosa vivencia, solo Dios nos pone en el lugar indicado.
ReplyDelete