Entonces cuando por obras de la
casualidad y la evolución, se da una sociedad como la mayamera, es cuando esta característica sajona comienza
a bailar pegado con el guaguancó latino. Y es así que los americanos buscando mantener
a raya el desorden latino se desbordan en leyes que rozan en lo bizarro. Por ejemplo, existe una
ordenanza en Miami Beach que dice: “todo elefante estacionado en la vida pública
debe pagar parquímetro”. ¿Utilísima
verdad?... como uno todos los fines de semana, saca su paquidermo último modelo
y se va en bikini para la playa semejante regulación tiene un sentido lógico y
práctico! ( y el pobre Cicerón dando vueltas en la tumba!) O por ejemplo en más 35 estados de la confederación el sexo oral es un delito. Pero no me refiero que es un delito practicarlo en la vía pública (que de hecho lo es en cualquier parte del mundo), me refiero que es un delito dentro y fuera de su casa y en cualquier lado. O sea es un acto punible, aunque sea en su casa, en su cuarto, con la puerta cerrada y con su esposa casada ante los ojos de Dios, esta cometiendo un delito… una felación es una felonía!
Pero más allá de lo cómico, esta manera desmedida de querer regular todo dentro de esta sociedad, también provoca caos, por las urgencias de evitarlo a toda costa y pasan cosas que no deberían pasar. En la ciudad de Miami, existe un estudio de que asegura que un policía haciendo su trabajo correctamente debe poner cuando menos 100 multas de tránsito al mes, eso es lo que indican las estadísticas y el promedio. Pero como la interpretación de la ley a raja tabla también lleva a la arbitrariedad de la mano, este estudio trae como consecuencia que a los policías se les obliga a poner esa cantidad de multas, porque de lo contrario se considera que no están cumpliendo con su deber y sus metas y esto le puede valer su empleo.
Entonces este exceso de rectitud la única consecuencia que realmente trae es que entre el día 22, hasta el fin de mes en esta ciudad uno tiene que manejar como una viejita ordeñando el volante porque los carajos están desesperados poniendo multas a diestra y siniestra, muchas de ellas ilógicas, pero gastando esa tickera para no poner en riesgo el sustento de su familia.
Desde el ángulo que uno lo vea es desproporcionado. Yo no tenía más de una semana en este país cuando salí con el carro y me agarró un policía y me prendió la coctelera. Yo me paré aterrada y el tipo en un inglés inentendible me pidió mis papeles. Yo le entregué la licencia y el hombre me pedía algo insistentemente, hasta que casi deletreándomelo me dijo: IN-SU-RAN-CE and RE-GIS-TRA-TION y yo en medio de mi ataque de pánico logré entender que me pedía el seguro y la regis..que?
Le doy el cartoncito del seguro y el hombre sigue: REGISTRATION…!!! Mientras me subía la voz… pero como carrizo iba yo a saber que sipote era eso, si en Venezuela con tu licencia y tu certificado médico (que uno siempre carga vencido) basta! Bueno, lo cierto es que yo que no sabía que era lo que él me pedía terminé sacando toda la carpeta con los papeles del carro y diciéndole en mi ingles tembloroso que lo buscara allí el mismo. Su respuesta fue: “yo no puedo tocar sus documentos, usted tiene que dármelos” Y allí escribió la primera multa “NO REGISTRATION CARD”
Después me dice: (todo en inglés)
-¿usted sabe porque la estoy deteniendo?
No…
-su luz derecha de los frenos no funciona
-caramba… no sabía… (y tú me estas parando por esto… bolsa!?)
Y allí escribió su segunda multa: ” RIGHT STOP SIGN BROKEN”. Justo en ese momento que comenzaba a escribir la segunda multa se dio cuenta que estábamos atravesados en el medio de la calle y me pidió que me montara sobre la grama para no entorpecer el tránsito y simplemente moví el carro unos pocos metros y me estacioné en la grama frente de una casa, cuando el policía que también movió su patrulla volvió hasta mi ventana me dijo: aquí donde se paró hay un signo de stop que usted acaba de comerse y allí escribió la tercera multa “STOP VIOLATION”
Yo de la rabia y de la indignación me puse a llorar al ver como este hombre sin ningún motivo me había metido 3 tickets de tránsito que yo suponía me iban a costar una fortuna. Justo en ese instante llegó otro policía que era latino y al verme llorar me preguntó que había pasado y le conté lo injusto de toda la situación y aprovechando que su compañero era gringo rajao y no comprendía ni papa en español rapidito me explicó que tenía que llevarlas a la corte, que le cambiara el bombillo al carro, que era la registración y que era lo que tenía que decir ante la juez para no pagar ninguna de las tres multas.
Como supondrán así lo hice, porque el que hace la ley, hace la vuelta y yo en verdad no estaba cometiendo ninguna ilegalidad, pero el día que me presenté ante la juez (que me sentía como en un capítulo de Perry Mason), estaba el policía gringo y cuando vio que todas mis multas eran “Dismiss” batuqueo los papeles contra el escritorio porque al quitarle mis multas el no completaba su cuota y ahora el problema lo tenía el, y aunque si bien es cierto que abusando de poder no es la mejor manera de conseguir lo deseado, tampoco es menos cierto que los ponen en una situación donde buscar el delito se convierte en una especie de caza de brujas!
Yo, que soy la hija y nieta de abogados, soy una persona criada bajo el concepto de que la ley hay que respetarla y que es buena porque nos permite vivir en paz. Que el día que me vine a este país fue precisamente porque buscaba un lugar donde existiera un estado de derecho y sin duda alguna los Estados Unidos lucha por mantener sus leyes a toda costa y yo eso lo aplaudo, pero lo absurdo y lo cuadrado, lo único que trae como consecuencia es la necesidad de hacer trampa porque el sistema no te deja más alternativas. Esto no solo nos sucede a los latinos, los mismos americanos están intentando luchar contra esto que lo único que les ha traído como consecuencia es que los ha vuelto reos y verdugos a la misma vez.
Entonces señores como diría mi abuela: "bueno el cilantro pero no tanto". Este es un país maravilloso, conforme a derecho y serio, cosa que me encanta, pero es hora de dejar hablar al corazón, es hora de dejar a un lado lo cuadrado y escuchar los dictamenes de la razón.
(*la ley es dura pero es la ley)
MI amiga esto es una joya!! Me los disfrute de principio a fin!!
ReplyDeleteUn abrazo
Me gusta mucho tu blog Lolita, que maravilla que estas escribiendo, suerte! un abrazo, Bea
ReplyDeleteExcelente!
ReplyDeleteLinda
Buenísimo prima!
ReplyDeleteQue divertido mi Lola, hablemos:)
ReplyDeleteEs divertido ver cómo chocan en Miami el estilo latino y el gringo.
ReplyDeleteEn donde discrepo es en la tan mentada tesis de Francisco Herrera Luque según la cual Venezuela (y por extensión Latinoamérica) fue poblada por delincuentes. Es algo que no resiste el menor análisis y no explica nada (como si la delincuencia fuera un gen).
Si así fuera, Australia sería un país de delincuentes, porque fue inicialmente una colonia penal, ni más ni menos.
En todo caso, siempre es sabroso leer tus escritos. Saludos y mucho éxito.